La ética en organizaciones públicas y privadas

La ética en organizaciones (tanto públicas como privadas) es un tema cada vez más relevante, así, la manera en que una entidad se comporta puede tener un impacto significativo en su reputación, su relación con los clientes, su capacidad para atraer y retener talentos, y en última instancia, en su éxito a largo plazo, podemos encontrarnos en un futuro que sólo aquellas entidades que actúen éticamente tengan la oportunidad de sobrevivir.

etica en empresas
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Dicho esto, y sin pretender ser exhaustivos, podemos entender la ética como aquel conjunto de valores y principios que rigen la conducta de una persona o grupo de personas en una sociedad, esto incluye la responsabilidad social, la transparencia, la integridad y el respeto por los derechos humanos y laborales. En el contexto de las entidades, la ética se refiere a la conducta y comportamiento ético de las organizaciones y sus empleados.

Queremos analizar la importancia de la ética desde una perspectiva neutral, haciendo valer sus importantes beneficios, pero también señalando el coste que puede conllevar actuar éticamente.

Para comenzar, la ética en las organizaciones fomenta un ambiente de trabajo positivo y, por ende, productivo, este ambiente ético provoca en los trabajadores una motivación y compromiso extra, mejorando no solo la productividad como hemos comentado si no también aumentando la creatividad, faceta que cada día tiene más importancia para las organizaciones.

Por otra parte, y también relacionado con la fuerza laboral, las organizaciones éticas atraen y retienen al talento, lo que les da una ventaja competitiva en el mercado.

Atendiendo a otro orden de los factores determinantes en la vida de una entidad como son los clientes (administrados cuando hablamos de la administración pública), debemos tener en cuenta que aquellas entidades que operan de forma ética consiguen determinar correctamente sus fortalezas y debilidades, centrándose en aquello realmente importante (calidad del producto/servicio, satisfacción del cliente/administrado y satisfacción de las necesidades de su personal, generando gracias a esta delimitación, una cultura de la integridad, la confianza y la lucha por alcanzar las metas propuestas desde el trabajo en equipo.

trabajo en equipo
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Las entidades que operan de esta manera tienen una mayor probabilidad de mantener relaciones comerciales a largo plazo con sus clientes y otros grupos de interés. Además, las entidades éticas son menos propensas a verse envueltas en escándalos y controversias públicas, lo que tiene un importante coste social.

Finalmente, queremos destacar que la ética en las organizaciones mejora la toma de decisiones, así, en palabras de Argandoña muchas decisiones inmorales, antes que inmorales son malas decisiones, tener un enfoque ético nos permitirá valorar de forma holística cada decisión, teniendo en cuenta no sólo las implicaciones financieras de la misma si no también el impacto en la sociedad, el medio ambiente y los grupos de interés…

Sin embargo, actuar de forma ética también puede tener un coste que debemos aceptar, en algunos casos podremos perder oportunidades de negocio debido a ese respeto a la ética y también podremos tener mayores costes de cumplimiento si nuestras políticas son más estrictas que nuestros competidores, sin embargo esos costes a menudo son totalmente superados por los beneficios a medio y largo plazo que nos da operar de forma ética.

En definitiva, entendemos que la ética debe integrar la propia estrategia de una empresa, diseñando esta última asumiendo como base los valores que definen la entidad pues, de nuevo citando a Argandoña “una buena empresa, una empresa excelente, es -ha de ser- una empresa ética. Y si no es ética, no será una buena empresa.